¿COMO PODEMOS AYUDAR A NUESTROS HIJOS?

Ayer por la tarde tuve el privilegio de formar parte de una mesa redonda organizada por ADDIF  ( Associació en Defensa del Dret de la Infancia a la Familia) en Barcelona, titulada “ Niños adoptados con necesidades especiales . Como lo vivimos las familias. Como podemos ayudarles”.

Es muy gratificante poder compartir con más padres nuestras experiencias, escuchar y aprender de otros padres y de profesionales.

Desde que me propusieron formar parte de la mesa, estuve pensando a cerca de la gran pregunta que nos hacemos cada uno de nosotros cada día. ¿Cómo les podemos ayudar? Después de pensar en ayudas externas…. Colegios, logopedia, psicólogos, psiquiatras, terapias con animales…… me di cuenta que la primera ayuda que les podemos ofrecer la tenemos en casa, y es la asimilación y aceptación de su diversidad, con sus limitaciones y capacidades que en cada niño serán diferentes. Si nosotros somos capaces de “normalizar” la situación, a ellos le ayudara a aceptarse y podremos potenciar las capacidades de cada uno y trabajar en equipo.

Es un camino muy largo, y cada persona necesita un tiempo para conseguirlo. Todos los padres cuando tenemos un hijo (ya sea biológico y/o adoptado) deseamos lo mejor para él, que sea sano, inteligente…..que sea el mejor… y es lógico y normal, ¡solo faltaría! Pero ¿Qué pasa cuando las cosas empiezan a torcerse?, y alguien te da un diagnostico (el que sea, conductual, físico…), y tu vida se derrumba, pues que en ese momento los padres hemos de despedirnos de todas las expectativas, esperanzas, anhelos que habíamos depositado en nuestro hijo/a y empezar ese camino doloroso pero necesario que es el Duelo del Hijo Sano. Todas las ilusiones que habíamos puesto en él de golpe se esfuman y todo lo que creíamos haber construido se derrumba, no llegará a ser aquel niño/a que esperábamos fuera al colegio, universidad, formara una familia…. Y para ello cada uno de nosotros necesitamos nuestro tiempo para asimilarlo, tenemos “derecho” a llorar, a enfadarnos a preguntarnos porqué a nosotros…. a visitar a múltiples especialistas para buscar aquel que te diga que tu hijo tiene cura….

Pero llega aquel día que te levantas y decides aprovechar cada instante, que tu futuro es a corto plazo, dejas de ponerte metas inalcanzables, y aceptas tu nueva situación, y sin darte cuenta empezaras a notar que transmites una “normalidad” que tu hijo/a apreciará. Y tu máxima prioridad será la felicidad de tu hijo, dejaras de lado la superficialidad de las cosas, disfrutaras de los pequeños avances que haga…. En definitiva te sentirás mejor y aprenderás el valor de las pequeñas cosas.